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martes, 11 de diciembre de 2012

EL ARZOBISPO DESMOND TUTU, PREMIO UNESCO/BILBAO POR SU CONTRIBUCIÓN A LA PROMOCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS




La ceremonia de entrega del premio se celebra hoy 10 de diciembre en la sede de la UNESCO en París, coincidiendo con el Día Internacional de los Derechos Humanos. El galardón será entregado por el Teniente Alcalde del Ayuntamiento de Bilbao, Ibon Areso, ante la presencia de la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova, de autoridades del Gobierno Francés, y Thandeka Tutu-Gxashe la hija mayor del premiado.













Bilbao, a 10 de diciembre de 2012.
La Directora General de la UNESCO, Irina Bokova, hizo pública el pasado 27 de noviembre, la concesión al defensor de los derechos humanos sudafricano y Premio Nobel de la Paz en 1984, Arzobispo Desmond Tutu, del Premio UNESCO/Bilbao para la Promoción de una Cultura de los Derechos Humanos, a propuesta del jurado internacional de Premio reunido en Bilbao para deliberar a finales de mes de septiembre "Al elegir a Desmond Tutu, el jurado quiso llamar la atención sobre el papel excepcional que él desempeñó en la construcción de la nueva Sudáfrica, democrática y no racial, y sobre su contribución inestimable a la reconstrucción nacional como presidente de la Comisión Verdad y Reconciliación", señaló el comunicado. El jurado recalcó asimismo “su activismo, particularmente junto con los jóvenes, para promover la no violencia y la oposición a todas las formas de discriminación e injusticia” y "la contribución excepcional" de Tutu al "trabajo de las Naciones Unidas y de la UNESCO sobre las cuestiones de los derechos humanos, especialmente la promoción de una cultura de los derechos humanos".
El Arzobispo Desmond Tutu nació en Klerksdorp, República Sudafricana, en 1931. Fue profesor de teología en universidades del Reino Unido, Sudáfrica, Botswana Lesotho y Swazilandia, y fue el primer Secretario General del Consejo Sudafricano de Iglesias (SACC), de raza negra. En este cargo destacó por sus acciones y alegatos a favor de la supresión del apartheid.
Premio Nobel de la Paz en 1984, encabezó la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, encargada de investigar los crímenes cometidos durante el régimen del apartheid. Las conclusiones de los trabajos de la Comisión, que durante más de dos años tomó declaración a más de veinte mil personas, fueron presentadas por Tutu al presidente Mandela en 1998.
Tutu formó parte del Comité de Honor de la Coordinación internacional para el Decenio de la no-violencia y de la paz de las Naciones Unidas (2001-2010) y actualmente forma parte de las 18 personalidades mundiales que dan apoyo a la Alianza de Civilizaciones.
El Premio UNESCO/Bilbao, patrocinado por el Ayuntamiento de Bilbao, que se entrega cada dos años, sucede al Premio UNESCO de Educación para los Derechos Humanos, creado en 1978, y reconoce no sólo a aquellas personalidades, organizaciones e instituciones con iniciativas destacadas en educación, sino también, en otros ámbitos como la investigación, sensibilización y acción en derechos humanos.

Fuente: bilbao.net
Edición: Gabinete de Comunicación-Iglesia Anglicana de españa (IERE)

lunes, 10 de diciembre de 2012

Hoja Diocesana nº 684. Iglesia Española Reformada Episcopal

Iglesia Española Reformada Episcopal
(Comunión Anglicana)
HOJA DIOCESANA nº 684
Domingo 9 de diciembre 2012.
4º domingo de Adviento (Rito Mozárabe)

Oficina diocesana:
C/ Beneficencia 18
28004 MADRID
Telf.- 91.445.25.60.
Para contactar con nosotros, pinche aquí:

Lecturas Bíblicas Dominicales
Profecía: Isaías 16, 1 – 5.
Epístola: Romanos, 15, 4 – 13.
Evangelio: Mateo 11, 2 - 10.
Profecía: Isaías 16, 1 - 5
Enviad cordero al señor de la tierra, desde Sela del desierto al monte de la hija de Sion. Y cual ave espantada que huye de su nido, así serán las hijas de Moab en los vados de Arnón. Reúne consejo, haz juicio; pon tu sombra en medio del día como la noche; esconde a los desterrados, no entregues a los que andan errantes. Moren contigo mis desterrados, oh Moab; sé para ellos escondedero de la presencia del devastador; porque el atormentador fenecerá, el devastador tendrá fin, el pisoteador será consumido de sobre la tierra. Y se dispondrá el trono en misericordia; y sobre él se sentará firmemente, en el tabernáculo de David, quien juzgue y busque el juicio, y apresure la justicia.

Epístola Romanos 15, 4 - 13
Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza. Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús, para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. Por tanto, recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió, para gloria de Dios. Pues os digo, que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas a los padres, y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia, como está escrito: Por tanto, yo te confesaré entre los gentiles, Y cantaré a tu nombre. Y otra vez dice: Alegraos, gentiles, con su pueblo. Y otra vez: Alabad al Señor todos los gentiles, Y magnificadle todos los pueblos. Y otra vez dice Isaías: Estará la raíz de Isaí, Y el que se levantará a regir los gentiles; Los gentiles esperarán en él. Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo. 

Evangelio Mateo 11, 2 - 10
Y al oír Juan, en la cárcel, los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos, para preguntarle:

 ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro? 
Respondiendo Jesús, les dijo: 
Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis. Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio; y bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí. 
Mientras ellos se iban, comenzó Jesús a decir de Juan a la gente: 
¿Qué salisteis a ver al desierto? 
¿Una caña sacudida por el viento?
¿O qué salisteis a ver? 
¿A un hombre cubierto de vestiduras delicadas? 
He aquí, los que llevan vestiduras delicadas, en las casas de los reyes están. 
Pero ¿qué salisteis a ver? 
¿A un profeta? Sí os digo, y más que profeta. Porque éste es de quien está escrito: 
He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti. 
De cierto os digo: 
Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él.

¿QUE ES EL ADVIENTO?

El Adviento es una invitación a estar atento, vigilante, despierto a través de los cuatro domingos que preceden a la Navidad. Es el tiempo de tomar conciencia del tiempo que viene.
Desde el inicio de la historia del Cristianismo, la Pascua es la fiesta central del año. Es la resurrección de Cristo y la fe en ella las que fundamentan el Cristianismo.
Los siglos que siguieron al comienzo del Cristianismo, se instauró la Cuaresma como un período privilegiado de preparación a este misterio, al mismo tiempo que era el tiempo de preparación bautismal y de arrepentimiento para quienes habían faltado a su compromiso.
En el siglo IVº empezó la celebración del nacimiento de Jesús y la Navidad. No es una fiesta secundaria en la historia del Cristianismo, ya que se enmarca en el sentido de la Encarnación redentora. Fue más tarde aún cuando comenzó el período del Adviento, análogo al de la Cuaresma.
Sin embargo la preparación de la Navidad mediante el Adviento no se hace de la misma forma que la Cuaresma. No hay una devoción particular, sino más bien una invitación a estar atento, vigilante, despierto a través de los cuatro domingos que preceden a la Navidad.
Es el tiempo de tomar conciencia del tiempo que viene. El último domingo antes de Navidad es un recuerdo de los sucesos que anunciaron la venida de Jesús. Los otros tres se consagran a una apertura acerca del futuro del mundo.
  

Adviento: Creatividad solidaria










«Entonces llegaron unos hombres que llevaban en una camilla a un paralítico. Procuraron entrar para ponerlo delante de Jesús, pero no pudieron a causa de la multitud. Así que subieron a la azotea y, separando las tejas, lo bajaron en la camilla hasta ponerlo en medio de la gente, frente a Jesús».
Lucas 5.18–19 – nvi
La necesidad es la madre de la inventiva, reza el viejo proverbio. E inventiva, por cierto, es lo que sobra en estas tierras de tantas necesidades. Las personas que viven en condiciones de pobreza, inventan mil maneras de sobrevivir con míseros ingresos; las madres, cabeza de familia, idean soluciones extraordinarias para sostener a sus hijos e hijas… y la lista continúa, y es extensa, de originalidades sobrehumanas.
En el texto de hoy nos encontramos frente a un grupo de hombres que usó su inventiva para acercar a su amigo paralítico a Jesús, fuente de la vida. Es la creatividad por solidaridad; esa que tanta falta nos hace.
La solidaridad no es un patrimonio exclusivo de los ricos (grandes donantes); es un valor humano que nos moviliza a tomar acciones en favor de alguien en particular o grupo de personas necesitadas. Y tanto pueden lograr los ricos (y deben hacerlo) como las demás personas sin importar su condición social o económica.
Las grandes trasformaciones humanas que favorecen el desarrollo de los pueblos vienen de la mano de quienes, con creatividad y decisión, actúan para beneficiar al prójimo, como aquel grupo que sube «a la azotea y, separando las tejas», cambian la historia de su amigo.
Para seguir pensando:
«Vamos a andar, vamos a andar,
Hijos con hijos del cielo, ¡busquemos juntos la paz!
Las iglesias son sepulcros si no proclaman verdad
Si no cierran las heridas y si no enseñan a andar».
Federico Pagura
Oración:
Cada año, alrededor de todo el mundo, mueren más de siete millones de niños y niñas menores de cinco años; eso equivale a la muerte de novecientos infantes por hora. Pidamos a Dios que nos dé creatividad para revertir en vida la historia de muerte de los niños y niñas de esa edad que viven en los países más pobres. Oremos para que renazca en todos nosotros la solidaridad.

Autor/a: Harold Segura C.


Harold Segura C., pastor y teólogo colombiano, Director de Relaciones Eclesiásticas de World Vision International. Reside en San José, Costa Rica.
Lupa Protestante.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Adviento: En la aridez de nuestro desierto




 En la aridez de nuestro desierto
«En el año quince del reinado de Tiberio César, Poncio Pilato gobernaba la provincia de Judea, Herodes era tetrarca en Galilea, su hermano Felipe en Iturea y Traconite, y Lisanias en Abilene; el sumo sacerdocio lo ejercían Anás y Caifás. En aquel entonces, la palabra de Dios llegó a Juan hijo de Zacarías, en el desierto».
Lucas 3.1–2 – NVI
La ubicación histórica del texto es exacta y no deja lugar a dudas: se ofrece el nombre del emperador, del gobernador de la provincia, del tetrarca y se muestran las relaciones familiares entre estos. Además, se ofrece información acerca de la jerarquía religiosa del momento; igual, con nombres propios.
Nada de esta historia tan divina sucede fuera de esta tierra. La llamada historia sagrada no se desarrolla en una realidad distinta a la nuestra. Para que Dios manifieste su amor no necesita un escenario celestial desprovisto de los trucos políticos y las simulaciones de los religiosos. No; la palabra de Dios llega, como le llegó a Juan (3.2), entre Tiberio, Herodes, Anás y Caifás, para ofrecer alternativas de vida que den esperanza.
El evangelio de Jesús, siguiendo la tradición de los profetas del Antiguo Testamento, no nos invita a escapar de la realidad terrenal, sino a escuchar en medio de ella la voz de Dios y a ser agentes de trasformación. Juan, hijo de Zacarías, recibió el encargo de ser una «voz de uno que grita en el desierto» (3.4). Ese es también nuestro encargo; gritar que hay agua viva (Jn 7.38) en este desierto árido de nuestra época.
Para seguir pensando:«Haz, Dios mío, que pueda ser en el mundo el sacramento tangible
de tu amor: ser tus brazos, que atraen y llegan a convertir en amor toda la soledad del mundo».
Chiara Lubich

Oración:

Más de 167 millones de personas viven en situaciones de pobreza en América Latina. Oremos para que el cumplimiento de la Misión cristiana en estas tierras contribuya a crear condiciones de mayor justicia y equidad.

Autor: Harold Segura C./ Lupa Protestante


sábado, 8 de diciembre de 2012

Adviento: Entre lo sencillo anda Dios


 Entre lo sencillo anda Dios
«A los seis meses, Dios envió al ángel Gabriel a Nazaret, pueblo de Galilea, a visitar a una joven virgen comprometida para casarse con un hombre que se llamaba José, descendiente de David. La virgen se llamaba María». Lucas 1.26–27 – NVI
La escena trascurre entre la mayor sencillez posible; nada extraordinario a la simple y común apariencia humana: un pueblo cualquiera de la vieja Galilea, una mujer joven (una de las tantas que vivían en Nazaret) y un noviazgo entre la joven y uno de los carpinteros del pueblo. Con este telón de fondo ocurre lo extraordinario (lo que está más allá de lo cotidiano): un ángel anuncia el nacimiento del Hijo del Altísimo (1.32).
Por cierto, todas las escenas de la Navidad son protagonizadas por gente común; ocurren en lugares periféricos sin destacada resonancia cultural o política. El Hijo del hombre no nace en los palacios del rey, ni en los alrededores del gran templo.
El nacimiento de Jesús no se respalda por una sofisticada campaña publicitaria, ni por técnica alguna de esas que abundan hoy en los medios religiosos. Ni vestidos llamativos, ni lugares reconocidos, ni gente famosa. Así decidió Dios hacerse un ser humano y así desarrolló su plan de redención.
Dios anda entre lo sencillo y a la gente sencilla la convierte en instrumentos de su Reino. Lección para tener en cuenta en medio de nuestros afanes de mercadeo eclesiástico.
Para seguir pensando:
«El niño de Belén, el joven desconocido de Nazaret, el predicador rechazado, el hombre desnudo en la cruz, él pide mi atención completa. La tarea de nuestra salvación se lleva a cabo en medio de un mundo que continúa gritando y abrumándonos con sus demandas y promesas. Pero la promesa se esconde en la rama que saldrá del tronco, una rama a la que nadie le presta atención».
Henry Nouwen

Oración:

Para que el Espíritu nos haga personas agradecidas que podamos descubrir las señales de la gracia de Dios en los sucesos más cotidianos y sencillos de esta vida.
Autor: Harold Segura C.
Fuente: Lupa Protestante.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Adviento: Conforme a nuestra fe



Día 6 – Conforme a nuestra fe
«Cuando entró en la casa, se le acercaron los ciegos, y él les preguntó: —¿Creen que puedo sanarlos? —Sí, Señor —le respondieron. Entonces les tocó los ojos y les dijo: —Se hará con ustedes conforme a su fe». Mateo 9.28–29 – NVI
Jesús reconoce la necesidad apremiante de los ciegos y sabe que tiene poder para sanarlos, pero antes del milagro entabla un diálogo con ellos acerca de su fe. La pregunta fue directa y la respuesta breve e inmediata; para ellos no había tiempo para discusiones extensas que pusieran en riesgo su posibilidad de ver. Afirmaron que creían que Jesús podía sanarlos.
Pero, ¿qué significa que Jesús actuara conforme a la fe de ellos?, ¿significa acaso que si no hubieran tenido esa fe Jesús no hubiera operado el milagro? No lo sabemos. Pero lo cierto es que algunas cosas no suceden si no creemos, si no media la fe auténtica y sincera.
La fe, cuando se vincula a la vida, a la libertad y a la esperanza, es una fuerza trasformadora que nos moviliza y nos convierte en agentes de trasformación; es una convicción vital que produce en nosotros deseos de vivir y de luchar para que la vida sea plena, para que la luz de Jesús venza la oscuridad de nuestras cegueras.
Una fe así inspira la esperanza, como ocurrió en el caso de estos ciegos. Ellos entraron a la casa donde se hallaba Jesús, se le acercaron, respondieron a su pregunta y recibieron lo que esperaban. Su fe no los paralizó (como suele suceder a veces); los impulsó a actuar e ir en búsqueda del Maestro.
¡Cuántas cosas buenas podrían suceder en este mundo si tan solo tuviéramos la fe que nos moviliza! Muchas cosas sucederían conforme a esa fe.
Para seguir pensando:
«¡Ah, perdóname, Jesús, si desvarío al exponer mis deseos, mis esperanzas, que rayan en lo infinito! Perdóname… ¡y cura mi alma dándole todo lo que espera!».
Teresa de Lisieux
Oración:
Por las iglesias y organismos cristianos que trabajan en programas de movilización juvenil con miras a la trasformación de nuestras sociedades.

Autor:  Harold Segura C.
Fuente: Lupa Protestante

jueves, 6 de diciembre de 2012

Adviento: Una fe que tiene sentido









Día 5 – Una fe que tiene sentido
«Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca». Mateo 7.24–25 – NVI
La fe es una manera de construir la vida; no es un credo para adornar la existencia con una discreta pizca de religión. La fe que tienen sentido es la que le da sentido a la existencia.
Por lo anterior, Jesús presenta su propuesta espiritual en palabras relacionadas con la construcción de una casa levantada sobre firmes fundamentos y que se mantiene en pie aun cuando caen las lluvias, crecen los ríos y soplan los vientos.
Lo que pone a prueba la fe no son las preguntas del catecismo, sino las cuestiones prácticas que plantea la vida diaria. Entre las alegrías y tristezas, las gratificaciones y las frustraciones vamos demostrando con nuestras actitudes la veracidad de nuestras creencias espirituales. Y el fundamento es uno: Jesús y sus palabras. ¡No existe cimiento más seguro!
Oír las palabras del Maestro y practicarlas resume la esencia de nuestra fe (7.24). Seguir a Jesús es ser un oyente de la palabra (K. Rahner), al mismo tiempo que un actuante de ella. Oír y hacer; oír lo que él nos dice por medio del Espíritu y traducir en la cotidianidad el significado de esas palabras eternas para nuestra condición temporal. Así se distinguen los discípulos del Maestro; por el fundamento de su vida.
Para seguir pensando:
«Lo distintivo de la acción cristiana es el seguimiento de Cristo. Cristo Jesús es la encarnación personal, viva y determinante de su causa: encarnación de un nuevo estilo de vida».
Hans Küng
Oración:
Por la renovación de la fe cristiana en nuestro mundo; para que sea una fe que oriente el sentido de vida y la esperanza que necesitamos.

Autor/a: Harold Segura C.

Fuente: Lupa Protestante.