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lunes, 10 de diciembre de 2012

Hoja Diocesana nº 684. Iglesia Española Reformada Episcopal

Iglesia Española Reformada Episcopal
(Comunión Anglicana)
HOJA DIOCESANA nº 684
Domingo 9 de diciembre 2012.
4º domingo de Adviento (Rito Mozárabe)

Oficina diocesana:
C/ Beneficencia 18
28004 MADRID
Telf.- 91.445.25.60.
Para contactar con nosotros, pinche aquí:

Lecturas Bíblicas Dominicales
Profecía: Isaías 16, 1 – 5.
Epístola: Romanos, 15, 4 – 13.
Evangelio: Mateo 11, 2 - 10.
Profecía: Isaías 16, 1 - 5
Enviad cordero al señor de la tierra, desde Sela del desierto al monte de la hija de Sion. Y cual ave espantada que huye de su nido, así serán las hijas de Moab en los vados de Arnón. Reúne consejo, haz juicio; pon tu sombra en medio del día como la noche; esconde a los desterrados, no entregues a los que andan errantes. Moren contigo mis desterrados, oh Moab; sé para ellos escondedero de la presencia del devastador; porque el atormentador fenecerá, el devastador tendrá fin, el pisoteador será consumido de sobre la tierra. Y se dispondrá el trono en misericordia; y sobre él se sentará firmemente, en el tabernáculo de David, quien juzgue y busque el juicio, y apresure la justicia.

Epístola Romanos 15, 4 - 13
Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza. Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús, para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. Por tanto, recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió, para gloria de Dios. Pues os digo, que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas a los padres, y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia, como está escrito: Por tanto, yo te confesaré entre los gentiles, Y cantaré a tu nombre. Y otra vez dice: Alegraos, gentiles, con su pueblo. Y otra vez: Alabad al Señor todos los gentiles, Y magnificadle todos los pueblos. Y otra vez dice Isaías: Estará la raíz de Isaí, Y el que se levantará a regir los gentiles; Los gentiles esperarán en él. Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo. 

Evangelio Mateo 11, 2 - 10
Y al oír Juan, en la cárcel, los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos, para preguntarle:

 ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro? 
Respondiendo Jesús, les dijo: 
Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis. Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio; y bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí. 
Mientras ellos se iban, comenzó Jesús a decir de Juan a la gente: 
¿Qué salisteis a ver al desierto? 
¿Una caña sacudida por el viento?
¿O qué salisteis a ver? 
¿A un hombre cubierto de vestiduras delicadas? 
He aquí, los que llevan vestiduras delicadas, en las casas de los reyes están. 
Pero ¿qué salisteis a ver? 
¿A un profeta? Sí os digo, y más que profeta. Porque éste es de quien está escrito: 
He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti. 
De cierto os digo: 
Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él.

¿QUE ES EL ADVIENTO?

El Adviento es una invitación a estar atento, vigilante, despierto a través de los cuatro domingos que preceden a la Navidad. Es el tiempo de tomar conciencia del tiempo que viene.
Desde el inicio de la historia del Cristianismo, la Pascua es la fiesta central del año. Es la resurrección de Cristo y la fe en ella las que fundamentan el Cristianismo.
Los siglos que siguieron al comienzo del Cristianismo, se instauró la Cuaresma como un período privilegiado de preparación a este misterio, al mismo tiempo que era el tiempo de preparación bautismal y de arrepentimiento para quienes habían faltado a su compromiso.
En el siglo IVº empezó la celebración del nacimiento de Jesús y la Navidad. No es una fiesta secundaria en la historia del Cristianismo, ya que se enmarca en el sentido de la Encarnación redentora. Fue más tarde aún cuando comenzó el período del Adviento, análogo al de la Cuaresma.
Sin embargo la preparación de la Navidad mediante el Adviento no se hace de la misma forma que la Cuaresma. No hay una devoción particular, sino más bien una invitación a estar atento, vigilante, despierto a través de los cuatro domingos que preceden a la Navidad.
Es el tiempo de tomar conciencia del tiempo que viene. El último domingo antes de Navidad es un recuerdo de los sucesos que anunciaron la venida de Jesús. Los otros tres se consagran a una apertura acerca del futuro del mundo.
  

domingo, 23 de septiembre de 2012

Hoja Diocesana nº 673

Iglesia Española Reformada Episcopal
(Comunión Anglicana)
HOJA DIOCESANA Nº 673
Décimo sexto domingo después de Trinidad
Domingo 23 de septiembre 2012

Oficina diocesana:
C/ Beneficencia, 18
28004 MADRID
Tlfn.-91.445.25.60
Para contactar con nosotros:
También en los sitios:
eclesiae@arrakis.es


Bible and prayer 1
Lecturas Bíblicas Dominicales
  Profecía: Jeremías 23: 1-4
Epístola: Efesios 3: 13-21
Evangelio: Lucas 7: 11- 17

Profecía: Jeremías 23: 1-4
 Ay de los pastores que destruyen y dispersan las ovejas de mi rebaño! dice el Señor.  Por tanto, así ha dicho el Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo: Vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habéis cuidado. He aquí que yo castigo la maldad de vuestras obras, dice el Señor.  Y yo mismo recogeré el remanente de mis ovejas de todas las tierras adonde las eché, y las haré volver a sus moradas; y crecerán y se multiplicarán.  Y pondré sobre ellas pastores que las apacienten; y no temerán más, ni se amedrentarán, ni serán menoscabadas, dice el Señor. 


Epístola: Efesios 3: 13-21

Por lo cual pido que no desmayéis a causa de mis tribulaciones por vosotros, las cuales son vuestra gloria. Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo,  de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra,  para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;  para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor,  seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura,
 y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios. Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.

Evangelio  Lucas 7: 11-17

 Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud. Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores. Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate.  Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó a hablar. Y lo dio a su madre.  Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y: Dios ha visitado a su pueblo.
 Y se extendió la fama de él por toda Judea, y por toda la región de alrededor.


Reflexión del Evangelio
UN GRAN PROFETA SE HA LEVANTADO ENTRE NOSOTROS (Versículos 16 y 17)
 “Y todos tuvieron miedo” (v. 16).  El miedo es una reacción natural frente la revelación del poder de Dios (1:12, 30, 50, 65; 2:9; 5:10, 26; 8:25, 35-37; 21:26).
 “y glorificaban á Dios, diciendo: Que un gran profeta se ha levantado entre nosotros” (v. 16).  Antes, Dios le prometió a Moisés, “Profeta les suscitaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare” (Deuteronomio 18:18) – promesa que señalaba hacia la venida del Cristo (Hechos 3:22-23; 7:35-37).  La multitud (aunque seguramente no comprendía el significado de sus palabras) proclama que la promesa ha sido cumplida.
 “Para Lucas, Jesús es un profeta que cumple y excede el papel de Elías.  A veces comparado con Moisés y a veces con Elías (y Eliseo)… Jesús es un profeta de acción, no solo tiene ojos para ver el presente y discernir el futuro, pero también en cuya presencia existe el poder de sanar, efectivo con los más menospreciados y expuestos de la sociedad” (Cousar, 379).
 “y que Dios ha visitado á su pueblo (griego: ha visitado a su pueblo)” (v. 16). “Estas palabras recogen un tema del Benedicto, donde Zacarías habló proféticamente de Dios habiendo ‘visitado’ su pueblo, trayendo la redención (1:68)… Esa profecía ahora se realiza en el ministerio de Jesús” (Tannehill).  “Aunque mucha gente reconoce la visitación de Dios en el ministerio de Jesús, el establecimiento religioso, particularmente representado por Jerusalén, no reconoce tal ‘visitación.’ Por este motivo, cuando Jesús llora por Jerusalén cuando llega a la ciudad, ‘por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación’ (Lucas 19:44)” (Evans, 118-119).
 La multitud funciona como un coro griego.  “Está ahí para presenciar, interpretar, y relatar este milagro de restauración”  Como se anota arriba, los paralelos obvios entre Elías y Jesús dejan claro que Jesús es un profeta.  A ciertos eruditos les preocupa que gente no lleve esto aún más allá, porque Jesús es más que un profeta.  No obstante, aún es pronto en el ministerio de Jesús y no está listo para revelar plenamente su identidad.
“Y salió esta fama de él por toda Judea, y por toda la tierra de alrededor” (v. 17).  Parece extraño que Lucas mencione aquí a Judea, ya que este milagro tomó lugar en Galilea.  Es probable que pretenda que pensemos de “Judea” como “la tierra del pueblo judío” – en este caso, “toda la tierra de alrededor” se referiría a territorio gentil.

Lecturas Bíblicas para la semana
Lunes: Jn 19.17-42 / 2 Cr 30 / Sal 86
Martes: Jn 20.1-18 / 2 Cr 31 / Sal 87
Miércoles: Jn 20.19-31 / 2 Cr 32 / Sal 88
Jueves: Jn 21 / 2 Cr 33 / Sal 89.1-18

Viernes: 1 Jn 1 / 2 Cr 34 / Sal 89.19-37
Sábado: 1 Jn 2 / 2 Cr 35 / Sal 89.38-52
Domingo 1 Jn 3 / 2 Cr 36 / Sal 90






domingo, 19 de agosto de 2012

Hoja Diocesana nº 668


IGLESIA ESPAÑOLA REFORMADA EPISCOPAL
(Comunión Anglicana)

Hoja Diocesana nº 668
Undécimo domingo después de Trinidad
Domingo 19 de agosto 2012.
Oficina Diocesana
C/ Beneficencia, 18
28004 Madrid.
 Tel.: 91 445 25 60    
Si desea contactar con la Iglesia de la 
Trinidad de Cádiz,  o realizar alguna consulta, 
por favor  hágalo en la siguiente dirección web:

Lecturas Bíblicas Dominicales
Profecía: Eclesiastés, 4, 7 – 12.
Epístola: 1ª, Corintios 15, 1 – 11.
Evangelio: Lucas, 18, 9 – 14.
Profecía: Eclesiastés, 4, 7 – 12

Yo me volví otra vez, y vi vanidad debajo del sol.  Está un hombre solo y sin sucesor, que no tiene hijo ni hermano; pero nunca cesa de trabajar, ni sus ojos se sacian de sus riquezas, ni se pregunta: ¿Para quién trabajo yo, y defraudo mi alma del bien? También esto es vanidad, y duro trabajo. Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; mas ¿cómo se calentará uno solo? Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.

Epístola 1ª de Corintio 15, 1 - 11

Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano.  Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; y que apareció a Cefas, y después a los doce. Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen.  Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles;  y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí. Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios. Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo. Porque o sea yo o sean ellos, así predicamos, y así habéis creído. 

 Evangelio San Lucas 18, 9 - 14
  
A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola: 
Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. 
El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: 
Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aún como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.  
Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: 
Dios, sé propicio a mí, pecador. 
Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.

Reflexión del Evangelio

Toda la actividad de Jesús y su predicación se desarrollan en torno a la realidad del pecado. Para expresar la finalidad de su misión no inventa un lenguaje nuevo; usa las fórmulas del ambiente en que vive; no suprime la división del pueblo entre «pecadores y justos». Jesús acoge como pecadores a quienes la sociedad consideraba como tales, y los ha llamado precisamente como pecadores (Lc 5, 8; 19, 6). 

El punto de partida de la acción de Jesús es ésta: también los pecadores tienen necesidad de Él, y el cambio hacia Él les está abierto, porque, carentes de cualquier derecho que presentar, están abiertos y disponibles, a diferencia de los «justos», a la gracia y misericordia divinas. 

Paradigma: la parábola del fariseo y el publicano. 

El fariseo presenta sus credenciales (observancia escrupulosa de la ley), el publicano se «da golpes de pecho, pidiendo que Dios se apiade de su pecado». El publicano vuelve a casa justificado (Lc 18, 9-14). 
En los evangelios encontramos el precepto de amar a Dios, al prójimo, a los enemigos, pero en ningún sitio se nos pide amar a los pecadores, y, sin embargo, todo el evangelio transpira esta actitud del alma hacia aquellos que, por una circunstancia u otra viven en oposición al proyecto divino de salvación, en oposición o fuera de este proyecto. Es, pues, necesario preguntarse: 

a) ¿Quién es «pecador» en la sociedad de Jesús? 
b) ¿Cómo se comportó Jesús con los pecadores? 
c) Su respuesta impulsa la respuesta práctica de sus seguidores. 

a) Según la concepción tradicional judía, el pecador es aquel que no se atiene a la ley y a la interpretación que de ella dan los fariseos. En una sociedad marcadamente religiosa, el pecador era un marginado; todos aquellos que entraban en la calificación de impuros eran pecadores. Significativa es la asociación evangélica de «publicanos y pecadores». Los publicanos son considerados impuros. Son equiparados con los paganos, el trato con ellos le hace a uno impuro. 

b) La conducta de Jesús con los publicanos contradice la opinión general, que la experimenta como un escándalo. Jesús acepta y acoge a los publicanos: se hospeda en casa de Zaqueo, jefe de publicanos (Lc 19, 1-10); se sienta a la mesa con ellos, comportamiento que le vale la insinuación despreciativa: «Ahí le tenéis a un comilón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores».Conviene, sin embargo, advertir que el comportamiento de Jesús y su mensaje no pueden ni deben ser considerados como «subversión de todos los valores» ni como un programa revolucionario a partir de criterios éticos y sociales. La frase clave que orienta y justifica su conducta, como decimos al principio, es ésta: «No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos a conversión, sino a los pecadores» (Lc 5, 31).

c) La consecuencia es lógica y clara para los seguidores de Jesús: «Vete y haz tú lo mismo». La actitud de Jesús para con los pecadores sigue interpelando la conciencia de los cristianos en cada situación histórica, en cada situación concreta de individuos y pueblos. Son los enfermos, los marginados quienes necesitan ayuda; los «justos», los que se encierran en su prepotente autosuficiencia, se bastan por si solos, pero sin abrirse a la solidaridad, a la compartición, a la comunión de mesa, a la eliminación de barreras y límites discriminatorios.

Lecturas Bíblicas para la semana

1         Lunes: Jn 2 / 1 Cr 10-11 / Zac 1
2         Martes: Jn 3.1-21 / 1 Cr 12 / Zac 2
3         Miércoles: Jn 3.22-36 / 1 Cr 13-14 / Zac 3
4         Jueves: Jn 4.1-26 / 1 Cr 15.1-16.7 / Zac 4
5         Viernes: Jn 4.27-42 / 1 Cr 16.8-43 / Zac 5
6         Sábado: Jn 4.43-54 / 1 Cr 17 / Zac 6
7         Domingo Jn 5.1-18 / 1 Cr 18-19 / Zac 7

sábado, 21 de julio de 2012

HOJA DIOCESANA Nº 664



Iglesia Española Reformada Episcopal
(Comunión Anglicana)
Hoja Diocesana

Oficina Diocesana Beneficencia, 18     (28004 Madrid)    Hoja Diocesana n º. 664

Tel.:  91 445 25 60 

Email: eclesiae@arrakis.es         

www.anglicanos.org


Domingo 21  Julio de 2012,                              
Séptimo después de Trinidad
Para contactar con la Iglesia en Cádiz pinche aquí:

Lecturas Bíblicas Dominicales
Profecía:                  Proverbios 2, 1 - 9
Epístola:                  Romanos 6, 19 - 23
Evangelio:               Marcos 8, 1 - 9
Profecía: Proverbios 2, 1 - 9

Hijo mío, si recibieres mis palabras, Y mis mandamientos guardares dentro de ti, 

 Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; Si inclinares tu corazón a la prudencia, 
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz;  Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros,  Entonces entenderás el temor del Señor, Y hallarás el conocimiento de Dios.

 Porque del Señor da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. El provee de sana sabiduría a los rectos; Es escudo a los que caminan rectamente. Es el que guarda las veredas del juicio, Y preserva el camino de sus santos. Entonces entenderás justicia, juicio Y equidad, y todo buen camino. 
Epístola: Romanos 6, 19 - 23
Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia.  Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia.  ¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte. Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.  Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
Evangelio  S. Marcos 8, 1 - 9
 En aquellos días, como había una gran multitud, y no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos, y les dijo:  Tengo compasión de la gente, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer;
y si los enviare en ayunas a sus casas, se desmayarán en el camino, pues algunos de ellos han venido de lejos. Sus discípulos le respondieron: ¿De dónde podrá alguien saciar de pan a éstos aquí en el desierto? El les preguntó: ¿Cuántos panes tenéis? Ellos dijeron: Siete.  Entonces mandó a la multitud que se recostase en tierra; y tomando los siete panes, habiendo dado gracias, los partió, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante; y los pusieron delante de la multitud.  Tenían también unos pocos pececillos; y los bendijo, y mandó que también los pusiesen delante. Y comieron, y se saciaron; y recogieron de los pedazos que habían sobrado, siete canastas. Eran los que comieron, como cuatro mil; y los despidió. 



Reflexión Bíblica

La Multiplicación de los panes y los peces, es uno de los milagros de Jesús quien, con una pequeñísima cantidad de alimento, fue capaz de dar de comer a toda una multitud.
El suceso está contado seis veces en los Evangelios: los cuatro Evangelistas describen la primera, en que cinco mil hombres son saciados con cinco panes y dos peces; Mateo el Apóstol y Marcos, además relatan la segunda en que cuatro mil hombres se alimentan de siete panes y "unos pocos pescados". Este milagro tiene fuertes signos mesiánicos, proféticos y litúrgicos; al igual que el episodio del camino hacia Emaús.
En el presente artículo se intenta exponer el signo de la multiplicación con su contexto bíblico.
La Primera Multiplicación de los Panes puede apreciarse en cuatro textos "paralelos", escrito por cada uno de los cuatro Evangelistas. En el Evangelio de Mateo está en el capítulo 14, versículos 13 a 21. En Marcos: capítulo 6.30-44. En Lucas: capítulo 9, vers. 10-17. En Juan: 6.1-15.
La primera Multiplicación de los panes abre el capítulo 6 del evangelio de Juan. Más adelante Jesús se encuentra con las mismas personas en la ciudad de Cafarnaún, que habían ido a buscarlo.[] Jesús les dijo que no fueron a buscarlo por haber visto signos [milagros], sino porque habían comido hasta saciarse, y que tiene que trabajar por el alimento imperecedero "que permanece hasta la Vida eterna"[] (ver Profecía de Amós 8.11). Ellos contestaron que sus antepasados habían comido del pan de Dios, el maná del desierto, pero el Nazareno les contestó que ese pan no era de Moisés -como ellos creían- sino que el verdadero Pan descendía del Cielo y venía de Dios. Entonces dijo:
"Yo soy el pan de Vida. El que viene a mí jamás tendrá hambre. El que cree en mí jamás tendrá sed." (Jn 6.35)
"Sus padres, en el desierto, comieron maná y murieron. Pero este es el pan que desciende del cielo, para que aquel que lo coma no muera. Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo." (Jn 6.51)
Las Iglesias de tradición apostólica -Católica, Ortodoxa, Copta, Anglicana- asocian a este texto con la Eucaristía:
"El sacramento de esta realidad, es decir, de la unidad del cuerpo y sangre de Cristo, se prepara en el altar del Señor; en algunos lugares, todos los días y en otros, a intervalos... Con la comida y bebida, los hombres buscan apagar su hambre y su sed; pero eso no lo logran en verdad sino con este alimento y bebida, que hace inmortales e incorruptibles a los que lo toman, haciendo de ellos la sociedad misma de los santos, donde existe la paz y unidad plena y perfectas. Por esto -y ya lo han visto antes algunos hombres de Dios- nuestro Señor Jesucristo nos dejó su cuerpo y sangre bajo realidades que se hacen unidad a partir de muchos elementos. En efecto, una de ellas se elabora a partir de muchos granos de trigo y la otra de muchos granos de uva.
Finalmente, explica ya cómo se efectúa ese su comer su cuerpo y beber su sangre. Quien come mi carne y bebe mi sangre, está en mí y yo en él (Jn 6;57). Comer ese manjar y beber esa bebida es lo mismo que permanecer en Cristo y tener a Jesucristo que permanece en sí mismo. Por eso, quien no permanece en Cristo y aquel en quien no permanece Cristo, sin duda alguna no come ni bebe espiritualmente su cuerpo y sangre, aunque material y visiblemente toque con sus dientes el sacramento del cuerpo y la sangre de Cristo. Por el contrario, come y bebe para su perdición el sacramento de realidad tan augusta, ya que, impuro como es, osa acercarse a los sacramentos de Cristo, que sólo los limpios pueden recibir dignamente. De ellos se dice: Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios (Mt 5,8)." (San Agustín de Hipona, Comentarios de San Juan 26.15-18 

Lecturas Bíblicas para la semana
Lunes: 1 Co 7.1-17 / 1 R 5.32-13.34 / Jl 1
Martes: 1 Co 8.18-31 / 1 R 14 / Jl 2.1-11
Miércoles: 1 Co 9 / 1 R 6.1-32 / Jl 2.12-32
Jueves: 1 Co 10 / 1 R 7.33-16.34 / Jl 13
Viernes: 1 Co 11 / 1 R 8 / Am 1
Sábado: 1 Co 12 / 1 R 9 / Am 2.1-3.2
Domingo 1 Co 13 / 1 R 10/ Am 3.3-4.3



Noticias Diocesanas:

Visita episcopal a Pamplona


Oficio Sta Comunión en Pamplona










En respuesta al interés de varias familias de Navarra, se ha iniciado el proceso para la formación de una congregación en la ciudad de Pamplona. El pasado domingo 15 de julio con motivo de una visita de nuestro Obispo se celebró un oficio especial en una capilla cedida para este propósito. La coordinación de la nueva comunidad estará a cargo de los Rvdos. G. Iparraguirre y Ballaz.
El Reino de Navarra no es ajeno a la Reforma del  siglo XVI.  La reina Juana de Albert, aceptó la Reforma y financió la traducción del Nuevo Testamento (Itum Berria) y la Liturgia de Ginebra a la lengua vasca. Entre los capellanes reformados de la Reina Juana, estuvo Juan de Lizárraga y Antonio del Corro. Este último, después de abandonar la corte de Navarra, llegaría a  ser el más prominente anglicano español del siglo XVI, autor de varios libros, Canónigo Beneficiario de la Catedral de San Pablo en Londres, Vicario de la parroquia de San Andrés de la colina, también en Londres, donde está enterrado, financió una parte muy importante de la Biblia de Reina en su edición de 1569. Ha  sido un hito histórico volver a celebrar el culto público reformado en Pamplona.