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domingo, 16 de diciembre de 2012

Adviento: Opiniones que matan


Adviento: Opiniones que matan
«Entonces los discípulos le preguntaron a Jesús: —¿Por qué dicen los maestros de la ley que Elías tiene que venir primero? —Sin duda Elías viene, y restaurará todas las cosas —respondió Jesús—. Pero les digo que Elías ya vino, y no lo reconocieron sino que hicieron con él todo lo que quisieron. De la misma manera va a sufrir el Hijo del hombre a manos de ellos. Entonces entendieron los discípulos que les estaba hablando de Juan el Bautista».
Mateo 17.10–13 – nvi

La confrontación entre lo que afirman los maestros de la ley y lo que ocurre en la realidad del reino, continúa. Ellos creen conocer los tiempos de Dios y piensan que hasta el mismo Dios debe sujetarse a sus pronósticos. Pretenden ser los dueños de los misterios eternos.
Pero la verdad es que, cuando ellos predicen que algo va a suceder, eso ya sucedió. Y cuando creen que algo va a pasar en primer lugar, pasa al final. Cuando ellos hablan de Elías, la historia indica que el personaje es Juan el Bautista. No aciertan, pero aún insisten en poseer el monopolio de la fe. Esas equivocaciones no serían graves si fueran simples opiniones para debatir en círculos académicos; pero lo son, y mucho, porque conducen a decisiones que trastocan la vida de la gente.
Los desaciertos proféticos de los maestros de la ley impidieron que el pueblo reconociera la identidad de Juan el Bautista y por eso «hicieron con él todo lo que quisieron» (17.12)… de igual manera actuarían también con el Hijo del hombre.
Equivocarse en materia de religión o teología muchas veces el resultado será grave y su costo, alto. Baste recordar las consecuencias de las Cruzadas, la quema de herejes, las guerras santas de ayer y las invasiones imperialistas de hoy.
La religión no es un fenómeno sin envergadura en el desarrollo de los pueblos; define la vida de personas concretas y permea la cultura… para bien o para mal.
Para seguir pensando:
«Las académicas feministas, entonces, señalan correctamente que por demasiado tiempo la tradición cristiana fue grabada y estudiada por teólogos, quienes, con conciencia o no, la entendían desde una perspectiva patriarcal de dominación masculina».
Elizabeth Schüssler Fiorenza
Oración:
En Siria, más de cuarenta millares de personas han sido asesinadas desde cuando se iniciaron las protestas populares en contra del gobierno, en enero de 2011. El número de personas desplazadas aumenta cada día. Oremos porque se alcance la justicia que pretenden estas protestas y se llegue a la reconciliación en Siria y otros pueblos en conflictos internos semejantes. También roguemos para que Dios dé discernimiento a los líderes religiosos (musulmanes, cristianos y otros) de estos pueblos para que actúen como constructores de paz.

Autor/a: Harold Segura C.

Hoja diocesana nº 685

Iglesia Española Reformada Episcopal
(Comunión Anglicana)
HOJA DIOCESANA Nº 685
5º Domingo de Adviento (Rito Mozárabe)
Domingo 16 de diciembre 2012

 
"Yo soy la voz de uno que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías. Y los que habían sido enviados eran de los fariseos.  Y le preguntaron, y le dijeron: ¿Por qué, pues, bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el profeta?  Juan les respondió diciendo: Yo bautizo con agua; mas en medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis." (Jn 1, 19 - 28)

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Lecturas Bíblicas Dominicales
Profecía:                    Isaías 35, 1 - 10.
Epístola:                    1ª Corintios, 4, 1 - 5.
Evangelio:                 Juan, 1, 19 - 28.


Profecía: Isaías 35, 1 a-10.
 Se alegrarán el desierto y la soledad; el yermo se gozará y florecerá como la rosa. Florecerá profusamente, y también se alegrará y cantará con júbilo; la gloria del Líbano le será dada, la hermosura del Carmelo y de Sarón. Ellos verán la gloria del Señor, la hermosura del Dios nuestro. Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles.  Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará.  Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán.  Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la  lengua del mudo; porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad. El lugar seco se convertirá en estanque, y el sequedal en manaderos de aguas; en la morada de chacales, en su guarida, será lugar de cañas y juncos. Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos; el que anduviere en este camino, por torpe que sea, no se extraviará. No habrá allí león, ni fiera subirá por él, ni allí se hallará, para que caminen los redimidos. Y los redimidos del Señor volverán, y vendrán a Sion con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido.
Epístola: 1ª Corintios 4, 1 – 5.
Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel. Yo en muy poco tengo el ser juzgado por vosotros, o por tribunal humano; y ni aun yo me juzgo a mí mismo. Porque aunque de nada tengo mala conciencia, no por eso soy justificado; pero el que me juzga es el Señor. Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios. 
Evangelio: Juan 1, 19 - 28.

Este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y levitas para que le preguntasen: 
¿Tú, quién eres? 
Confesó, y no negó, sino confesó: 
Yo no soy el Cristo. 
Y le preguntaron: 
¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? 
Dijo: No soy. 
¿Eres tú el profeta? 
Y respondió: 
No.  
Le dijeron: 
¿Pues quién eres? para que demos respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo? 
Dijo: 
Yo soy la voz de uno que clama en el desierto: 
Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías. 
Y los que habían sido enviados eran de los fariseos.  
Y le preguntaron, y le dijeron: 
¿Por qué, pues, bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el profeta?  Juan les respondió diciendo: 
Yo bautizo con agua; mas en medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis.  Este es el que viene después de mí, el que es antes de mí, del cual yo no soy digno de desatar la correa del calzado. 
Estas cosas sucedieron en Betábara, al otro lado del Jordán, donde Juan estaba bautizando.
EL QUE VIENE DESPUÉS DE MI
 ¿Por qué pues bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el profeta? …Este es el segundo interrogatorio de Juan, esta vez por los fariseos. “En el tiempo de Jesús, los fariseos eran uno entre muchos grupos de líderes religiosos judíos, pero para el tiempo del cuarto evangelista, los sucesores de los fariseos, los rabinos, fueron el grupo dominante en el judaísmo”. Los opositores de Jesús durante su vida, se convirtieron en los primeros opositores de la iglesia durante el primer siglo.  La manera en que los fariseos ponen sus preguntas los hace aparecer como si esperaran al Mesías, Elías o al profeta para bautizar. El verdadero punto detrás de sus preguntas, sin embargo, es preguntar por la autoridad con que Juan estaba bautizando judíos, una práctica generalmente reservada para los gentiles que se convertían al judaísmo. “La respuesta de Juan indica que su bautismo es una preparación para la aparición del Mesías que está escondido, que ya está en medio de Israel y está por cumplir su tarea mesiánica.
Una vez más, Juan dice que lo que no es. No es “digno de desatar la correa del zapato” (v. 27), una tarea insignificante que se solamente se requería de los esclavos, probablemente sólo de esclavos gentiles. Juan está diciendo que el grado de diferencia entre él y quien ya está en medio de ellos es más grande que el que está entre un maestro y el esclavo más bajo.
Tenemos que admirar el valor de Juan, porque sus inquisidores son claramente hostiles, pero Juan no hace hoyos en su testimonio sobre Cristo. Habla atrevidamente, incluso si su atrevimiento lo pone en peligro. Él es “un modelo para todos lo que siguen… La iglesia como un cuerpo está llamada a testificar… (en Navidad), en cada himno, cantata, celebración, don, culto, acto de caridad, que la iglesia primero diga ‘nosotros no somos la luz, pero hemos venido a dar testimonio de la luz’…: ‘El Mesías ha venido, y es Jesús’”
Nosotros, la iglesia, estamos llamados a testificar de Cristo, con obras y palabras, en el buen tiempo y el malo, cuando nos va bien y cuando no, cuando es peligroso y cuando no lo es. Irónicamente, el testimonio de la iglesia frecuentemente ha sido más fiel cuando está bajo persecución que bajo la prosperidad. Quienes estamos en el Primer Mundo necesitamos recordar que cristianos mueren todos los días debido a su testimonio de Cristo. También necesitamos enfrentar la realidad de que, en nuestro mundo post septiembre 11, podemos enfrentarnos con la decisión de renunciar a Cristo o morir. Siempre ha sido peligroso para los Cristianos del Tercer Mundo. Ahora está comenzando a ser peligroso para el resto de nosotros. Tal vez eso no sea algo malo para la iglesia, que puede ser reforzado por la pérdida de los que nunca se comprometen.
 “Estas cosas acontecieron en Betábara, de la otra parte del Jordán” (v. 28). Esta no es la Betania cerca de Jerusalén donde Jesús visitaría a María, Marta y Lázaro (11:1-44). El lugar donde estuvo esta Betábara al otro lado del Jordán es desconocida el día de hoy. 

Lecturas Bíblicas Para la semana
1        Lunes: Fil 2.1-11 / Ez 20 / Is 49
2         Martes: Fil 2.12-30 / Ez 21-22 / Is 50
3         Miercoles: Fil 3 / Ez 23 / Is 51
4         Jueves Fil 4 / Ez 24 / Is 52
5        Viernes: Col 1.1-23 / Ez 25-26 / Is 53
6        Sabado: Col 1.24-2.19 / Ez 27-28 / Is 54
7        Domingo: Col 1.24-2.19 / Ez 27-28 / Is 54

sábado, 15 de diciembre de 2012

Adviento: Ni el uno, ni el otro


Adviento - Ni el uno, ni el otro
«Porque vino Juan, que no comía ni bebía, y ellos dicen: “Tiene un demonio.” Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: “Éste es un glotón y un borracho, amigo de recaudadores de impuestos y de pecadores.” Pero la sabiduría queda demostrada por sus hechos». Mateo 11.18–19
¿Quién entiende a los que quieren descalificar a Jesús? ¿Querían un maestro de costumbres rigurosas y un asceta rígido?  Este era Juan, y no lo aceptaron ¿Querían un profeta apacible de conductas menos legalistas? Este era el Hijo del hombre, y lo rechazaron.
A Jesús lo acusaron de glotón, borracho y amigo de personas indeseables. Y, aceptémoslo, esta no era una acusación del todo falsa. No se puede negar que Jesús, en muchas ocasiones, aparecía rodeado de publicanos corruptos y de mujeres y hombres de dudosa moralidad. Por otra parte, comía cuando no debía, y, peor aún, de la manera incorrecta; en cuanto al vino, pues… su primer milagro consistió en convertir insípidos galones de agua en exquisito vino.
El Maestro no habitó entre nosotros para satisfacer los caprichos de los religiosos, siempre tercos e inconsecuentes. Y, además, si se hubiera acogido a sus reglas, se hubiera acompañado de «gente decente» y para su dieta se hubiera regido por el menú del Templo; tampoco lo habrían aceptado. Su código religioso ya les había marcado lo aceptable y lo rechazable.
Cuando la religión (la religiosidad tradicionalista e insensible) domina la vida, sus seguidores limitan su capacidad de juzgar con libertad. Todas las verdades ya están dictadas por el dogma o el código sagrado. Ya no resta necesidad de discernir entre lo que es y lo que no es. La religión señala lo que debe ser… y eso, para ellos, es más que suficiente.
Para seguir pensando:
«No hay ningún estado social que no tenga sus costumbres y, por lo tanto, sus mentiras convencionales».
 Soren Kierkegaard
Oración:
Oremos para que los líderes religiosos sirvan al pueblo, siendo capaces de discernir la vida con libertad, sin ataduras de dogmas ni mezquindades, y así se conviertan en agentes de vida y reconciliación y no en promotores de muerte y conflictos. Roguemos porque las comunidades judías, cristianas y musulmanas residentes en Israel y en los territorios palestinos descubran cómo convivir viendo al diferente no con los ojos del dogmatismo y del egoísmo sino con los ojos de la equidad y la misericordia.

Autor/a: Harold Segura C.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Adviento: No es esperanza barata




«Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos ha venido avanzando contra viento y marea, y los que se esfuerzan logran aferrarse a él.  Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan.  Y si quieren aceptar mi palabra, Juan es el Elías que había de venir. El que tenga oídos, que oiga. […]»
Mateo 11.12–15

¿Quién dijo que ser testigo del reino de Dios es buscar tranquilidad y aspirar a una vida sin perturbaciones? Quien eso piense no sabe quién es Jesús, ni conoce la verdad del evangelio, porque el reino «desde los días de Juan el Bautista […] ha venido avanzando contra viento y marea» y pertenece a los valientes porque solo ellos lo arrebatan (11.12).
Juan preparó el camino para la predicación de Jesús y lo logró al costo de su propia vida. Antes, los profetas antiguos habían predicado la luz del Señor entre las sombras de los reinos terrenales. Todos ellos sirvieron como testigos de la verdad «avanzando contra viento y marea». A ninguno le resultó fácil anunciar la verdad y reclamar justicia.
Después de Juan, vino Jesús. Las cosas no cambiaron. La osadía de la redención se pagó con la sangre del nazareno; él fue víctima de la injusticia de los poderes del mal que arrebatan la vida de quienes proclaman vida en abundancia. En ese camino de entrega sacrificial anduvo Jesús y así lo anunciaron después sus seguidores. Pablo, por ejemplo, les dice a los creyentes de Corinto que cuando les predicó el evangelio se propuso «no saber cosa alguna, excepto de Jesucristo, y de éste crucificado» (1Co 2.2).
La esperanza cristiana no es esperanza barata. Recordando a Dietrich Bonhoeffer debemos saber que, al igual que la gracia, también la esperanza es costosa.
Para seguir pensando:
«[…] identificarse con la tarea salvífica de Jesús hacia los sufrientes conlleva el mismo tipo de persecuciones que a él lo llevaron a la muerte. La misión de la iglesia a los sufrientes […] no es un servicio nacido de buenas intenciones […] sino del compromiso con Jesucristo mismo, quien nos muestra el camino y nos advierte claramente de antemano que se trata de un camino difícil, sufrido, posiblemente mortal».
Nancy Bedford
Oración:
Oremos para que el Señor llene de valor a los pastores, pastoras, sacerdotes, misioneros, misioneras, trabajadores y trabajadoras humanitarios, y demás personal cristiano que labora en zonas de alto riesgo, a fin de que, revestidos del poder de Dios, vivan y proclamen la verdad, y vivan y reclamen justicia. Y roguemos por nosotros, para que, comprometidos con Cristo, asumamos los riesgos de la cruz que traen nuestra manera de vivir la justicia de su reino y de dar testimonio del evangelio cada día.

Autor/a: Harold Segura C.


Harold Segura C., pastor y teólogo colombiano, Director de Relaciones Eclesiásticas de World Vision International. Reside en San José, Costa Rica.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Adviento: Esperanza compartida, alegría segura




Adviento- Esperanza compartida, alegría segura
«Entonces dijo María: —Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador, porque se ha dignado fijarse en su humilde sierva. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones…».
Lucas 1.46–48
«Bienaventurada entre todas las mujeres, bendito sea el fruto de tu vientre, Jesús», palabras que proceden de la boca de Elizabet, cuando María la visita en su casa, en las montañas de Judea. Las dos mujeres se encuentran, celebran y glorifican a Dios porque en sus vientres crecen señales de la acción de Dios en la historia. El bebé de Elizabet se une a la fiesta y salta dentro del vientre (1.44).
La esperanza, cuando se comparte con otros, se convierte en alegría. La esperanza no es una gracia para saborear en los rincones de nuestra intimidad; es para vivir en comunidad, sobre todo aquella que proviene del Dios Trino quien es, en sí mismo, comunidad plena.
María se regocija porque el Señor la ha escogido para que por medio de ella venga el Salvador del mundo. Su alegría nace de razones universales porque en ella ha ocurrido un milagro que favorecerá a todas las generaciones.
Todos los personajes de la Navidad irradian alegría, menos aquellos que, por su egoísmo, procuran que la salvación se destine a unos pocos… y que nadie, aparte de ellos, sea llamado salvador. Es el caso de Herodes, símbolo del egoísmo salvaje.
Pero, aparte de estos pocos reyezuelos y gobernantes, todos los demás se gozan. Y María no esconde los motivos: estos poderosos, por fin, serán derrotados de sus tronos y los hambrientos (también por fin) serán colmados de bienes (1.52–53). ¡Cómo no iba a saltar Juan el Bautista dentro del vientre de Elizabet!
Para seguir pensando:
«La María teóloga muestra el vientre grávido para ayudarnos a comprender que la teología madura en la espera activa del cumplimiento de la acción de Dios. Es teología con gusto de vocación, vivida en el marco del discipulado que no busca el camino de la cesárea».
Valdir Steuernagel
Oración:
Un informe de UNICEF señala que el problema más grave que enfrenta la región de América Latina y el Caribe en materia de protección de la infancia es la violencia: en las calles, en los sistemas de justicia de menores, en sus propios hogares y en cualquier forma de explotación y abusos sexuales. Clamemos al Señor para que la esperanza de que todo niño y todo joven de nuestro continente será tratado con justicia y colmado de bienes nos dé el coraje para luchar contra cualquier sistema, acción o persona que los violente. Pidamos porque la alegría que trae saber que Dios ya está entre nosotros nos desafíe a procurarles bienestar físico, salud emocional y una vida en la esperanza de Jesús y la justicia de su reino.

Autor/a: Harold Segura C.


Harold Segura C., pastor y teólogo colombiano, Director de Relaciones Eclesiásticas de World Vision International. Reside en San José, Costa Rica.

    martes, 11 de diciembre de 2012

    Adviento: Dios compasivo y de rostro sonriente


    Adviento – Dios compasivo y de rostro sonriente
    «¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le extravía una de ellas, ¿no dejará las noventa y nueve en las colinas para ir en busca de la extraviada? Y si llega a encontrarla, les aseguro que se pondrá más feliz por esa sola oveja que por las noventa y nueve que no se extraviaron. Así también, el Padre de ustedes que está en el cielo no quiere que se pierda ninguno de estos pequeños».
    Mateo 18.12–14
    ¡Dios, el experto en buscar lo que se ha perdido! Los evangelios así lo demuestran: es el padre que busca a su hijo pródigo, es la viuda que busca la moneda perdida y el buen pastor que va tras la oveja descarriada hasta traerla de nuevo al redil. Estas son imágenes tiernas (maternales y paternales) que revelan el verdadero rostro del Señor.
    Aunque él posee toda la autoridad y el poder, prefiere usar esas competencias para acercarse a la gente con amor y compasión en lugar de usar la ira y el castigo. En nada se parece a los déspotas del mundo que ejercen su autoridad con tiranía. Él, por el contrario, a la oveja extraviada la busca hasta encontrarla; igual procede con el hijo disoluto y con la moneda perdida. Y cuando los encuentra, ¡hace fiesta!
    Es imperioso que incluyamos estos dos atributos de Dios, su empeño en la búsqueda y su alegría al hallar lo perdido, en la nueva educación religiosa de nuestra época. Al Dios de rostro sonriente se le ha excluido de la predicación cristiana. Se ha optado por el Dios castigador, de cara huraña, que sostiene con autoridad el látigo de su ley y profiere condenas a los descaminados.
    Cuando Dios debe ser firme lo es; su carácter tierno no disimula su contrariedad ante los injustos y los violentos que se aprovechan de las personas en situaciones de vulnerabilidad. Pero afirmar que actúa de esta misma manera para con todas las personas no es más que distorsionar la naturaleza del Señor y, por ende, una teología engañosa.
    Para seguir pensando:
    «De devociones absurdas y santos amargados líbranos, Señor».
    Teresa de Jesús
    Oración:
    Pidamos a Dios que, al igual que él, como su pueblo, busquemos y recibamos a las personas que, por lo general, son objeto de rechazo, menosprecio o juicio por parte de nuestras comunidades de fe. Oremos para que el Señor nos nos dé la gracia de expresar su alegre compasión en estos días.

    Autor/a: Harold Segura C.


    Harold Segura C., pastor y teólogo colombiano, Director de Relaciones Eclesiásticas de World Vision International. Reside en San José, Costa Rica.

    “Estamos en una situación de emergencia ciudadana”

    Hermanas y hermanos:
    Es tal el impacto que causa la visualización de estos vídeos, que son parte del programa Salvados de La Sexta TV, que tratándose del tema de la alimentación y de la situación por la que atraviesa nuestro país en este momento, nos parece muy oportuno hacéroslas llegar como materia de reflexión.