…y delante de gobernadores y de reyes os llevarán por causa de mí, para testimonio a ellos.(Evangelio según San Marcos 13, 9b RVR60)
A quien puso por escrito estas palabras recogidas en el Evangelio poco le debía importar el “qué dirán”. Y a quien las pronunció, pues mucho menos todavía. Los que hoy piensan —y llegan incluso a afirmar sin ningún rebozo— que en aquellos tiempos antiguos era más fácil evangelizar, es decir, dar testimonio ante la gente acerca de Jesús, sinceramente no tienen ni idea de lo que dicen. El mundo en medio del cual vio la luz el Evangelio según San Marcos era tan hostil a las Buenas Nuevas de Jesús de Nazaret que no tardó demasiado en desencadenar las primeras persecuciones contra los cristianos orquestadas por autoridades imperiales romanas. Tan hostil tan hostil que casi podríamos compararlo con el nuestro.