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domingo, 13 de enero de 2013

Hoja Diocesana Nº 689


IGLESIA ESPAÑOLA REFORMADA EPISCOPAL
(Comunión Anglicana)
HOJA DIOCESANA Nº 689
Domingo 13 de Enero 2013
Primer domingo después de Epifanía

 

Oficina Diocesana:
C/ Beneficencia 18
28004 MADRID
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Lecturas Bíblicas Dominicales
     Profecía: Isaías 45, 11 - 13
     Epístola: Romanos 12, 1 - 5
     Evangelio: Lucas 2, 41 – 52
Profecía: Isaías 45, 11 - 13
Así dice el Señor, el Santo de Israel, y su Formador: Preguntadme de las cosas por venir; mandadme acerca de mis hijos, y acerca de la obra de mis manos.  Yo hice la tierra, y creé sobre ella al hombre. Yo, mis manos, extendieron los cielos, y a todo su ejército mandé.  Yo lo desperté en justicia, y enderezaré todos sus caminos; él edificará mi ciudad, y soltará mis cautivos, no por precio ni por dones, dice el Señor de los ejércitos. 
Epístola a los Romanos 12, 1 - 5
Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.  No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.  Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.  Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. 
Evangelio Lucas 2, 41 - 52
Iban sus padres todos los años a Jerusalén en la fiesta de la pascua; y cuando tuvo doce años, subieron a Jerusalén conforme a la costumbre de la fiesta.  
Al regresar ellos, acabada la fiesta, se quedó el niño Jesús en Jerusalén, sin que lo supiesen José y su madre.  Y pensando que estaba entre la compañía, anduvieron camino de un día; y le buscaban entre los parientes y los conocidos;  pero como no le hallaron, volvieron a Jerusalén buscándole.  
Y aconteció que tres días después le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, oyéndoles y preguntándoles.  Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas.  
Cuando le vieron, se sorprendieron; y le dijo su madre:
 Hijo, ¿por qué nos has hecho así? He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con angustia.  
Entonces él les dijo: 
¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?  
Mas ellos no entendieron las palabras que les habló. Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.  Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.
Reflexión del Evangelio
SUS PADRES SE MARAVILLARON
“Y cuando le vieron, se maravillaron” (v. 48).  La gente que escuchaba a Jesús se maravillaba de su sabiduría, pero a María y José les sorprende su falta de consideración por sus sentimientos.  “Hijo, ¿por qué nos has hecho así? He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con dolor” (v. 48).  La pregunta de María es solo un indicio de la angustia que ella sentiría al descubrir que su hijo faltaba – y la vergüenza que el comportamiento de Jesús trajo a la familia.  En esa cultura, “cada miembro de la familia comparte el honor de la familia y el mal comportamiento de uno avergüenza a todos”. “¿Por qué me buscabais?” (v. 49).  Éstas son las primeras palabras de Jesús en este Evangelio.  En la tumba abierta, el ángel hará casi la misma pregunta (utilizando el mismo verbo – zeteo) – “¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?” (24:5).  “Ambos casos nos revelan que Jesús constituye una realidad más profunda de la que pueden comprender los que están a su alrededor” V. 49 revela el propósito central de esta historia: reconocer a Jesús como el Hijo de Dios – un hecho revelado a María por el ángel en 1:35 – y que pronto será confirmado por Dios en el bautizo de Jesús (3:22).  Jesús también hablará de Dios como su padre en 10:21-22; 22:29, 42; 23:34, 46; y 24:49).
 “¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me conviene estar?” (v. 49) (griego: die – es necesario – implica un requisito de Dios).  Jesús usará esa palabra varias veces para demostrar  las obligaciones impuestas por su misión:
 - “Es necesario que anuncie el evangelio del reino de Dios”
 - “Es necesario que el Hijo del hombre padezca muchas cosas”
 - “Empero es menester que hoy, y mañana, y pasado mañana camine; porque no es posible que profeta muera fuera de Jerusalén” (13:33).
 - “Mas primero es necesario que padezca mucho” (17:25).
 “En los negocios de mi Padre me conviene (griego: die – es necesario) estar” (v. 49).  Anote el juego de la palabra “padre” (v. 48) y “los negocios de mi Padre” (v. 49).
 Algunos sabios consideran las palabras de Jesús en v. 49 como una reprensión hacia sus padres, pero Nolland argumenta convincentemente que Jesús solo está sorprendido, y no reprocha la pregunta de María.  “En lo que siguió al incidente, ...es el comportamiento de Jesús el que se modifica: regresa con sus padres y es sumiso hacia ellos (v. 51)... Jesús... no tenía ninguna intención de deshonrar ni a María y José ni a su Padre” (Nolland, véase también Stein, 122-123).
 Como atestigua v. 52, Jesús no nació ya formado, sino que creció.  Aquí vemos a Jesús a la edad de 12 años, empezando a comprender su propia identidad y vocación.  Ha estado en su casa en Nazarea con María y José, pero ahora, en el templo, siente la llamada de su vocación especial.  “Me conviene,” dice.  “Es necesario.”  Esta no será la única vez que su vocación cree problemas para sus padres terrenales (8:19-21, véase también 12:53; 14:26).  Tampoco demuestra falta de respeto hacia sus padres, pero su mayor obligación es hacia su Padre en el cielo.  “En los negocios de mi Padre me conviene estar.” “Fíjese con que dulzura pero con qué seguridad Jesús toma el nombre de padre de José y se lo da a Dios”  “Mas ellos no entendieron las palabras que les habló” (v. 50).  Al principio, Gabriel le dijo a María, “Éste será grande, y será llamado Hijo del Altísimo: y le dará el Señor Dios el trono de David su padre: Y reinará en la casa de Jacobo por siempre; y de su reino no habrá fin” (1:32-33).  Sin embargo, María no tiene la ventaja de poder ver el pasado.  Ella no puede leer los Evangelios para ver como se desplegará la vida de Jesús, lo que significará, y como terminará.  Su ministerio será tan diferente de lo que se espera del Mesías que María se confundirá.  Su entendimiento del ministerio de Jesús vendrá lentamente y con dolor.
 “Y descendió con ellos, y vino á Nazarea” (v. 51).  “Descendió” (griego: katebe) tiene dos sentidos.  Jerusalén está en una montaña – tierra geográficamente alta – y también es el lugar del templo – tierra espiritualmente alta.
 El descenso a Nazarea (v. 51) se contrasta con la subida a Jerusalén al empezar este relato (vv. 41-42).  Estas dos frases forman un paréntesis alrededor de la historia, marcando su comienzo y su final. “Y estaba sujeto á ellos” (v. 51).  Igual que él voluntariamente “se anonadó” (Filipenses 2:7) para ser encarnado, así Jesús ahora voluntariamente se sumisa a sus padres, cumpliendo el mandamiento de honrar a su padre y madre.

El Rvdmo Justin Welby ya es el 105º Arzobispo Electo de Canterbury




MONS. JUSTIN AHORA YA ES ARZOBISPO ELECTO DE CANTERBURY 

La Facultad de Cánones camino de la Sala Capitular. Vídeo foto: Meridian
Jueves 10 de enero 2013
Una ceremonia medieval ha comenzado el proceso para convertir al Rvdmo Justin Welby  en arzobispo de Canterbury.


La Facultad de Cánones de la catedral de Canterbury ha eligido por unanimidad al obispo Justin Welby como el arzobispo de Canterbury 105a.
Los 35 miembros del Colegio de Canónigos, formadas por el alto clero y laicos de la diócesis de Canterbury, se reunieron en la Sala Capitular del siglo XVI para tomar parte en la formalidad, que data de hace más de 1000 años.
El proceso de elección del próximo Arzobispo de Canterbury por la comunidad de la catedral está consignado en su Constitución y sólo podrá llevarse a cabo una vez que la Congé d'Elire (Licencia para elegir) y la Carta de la Corona han sido recibidas.
La ceremonia fue presidida por el Decano de Canterbury, Robert Willis. Como es tradicional, el candidato no fue invitado a asistir a la ceremonia, y un solo nombre aparece en la hoja de votación para el Colegio de Cánones para seleccionar.
El decano de la catedral de Canterbury Reverendo Dr. Robert Willis, dijo: "La decisión que hemos tomado esta mañana se toma formalmente en Londres.
"En la catedral de San Pablo, el 4 de febrero, voy a presentar a  la reina esta comisión.
"Van a decir que es válida, legal y en derecho y en ese momento Justin Welby accede a todos los efectos como arzobispo de Canterbury".
Fuente: Palacio de Lambeth
Edición: Gabinete de Comunicación-Iglesia Anglicana de España (IERE)

jueves, 10 de enero de 2013

El Silencio: Un camino para escuchar a Dios


Monasterio de Monsalud (Corcoles) Guadalajara

La primera vez que visité un monasterio ortodoxo fue en 1977, en Zagreb, en la desaparecida Yugoslavia. Años más tarde me ordené sacerdote en el Patriarcado de Serbia y en la actualidad, como ya sabéis, soy presbítero en la IERE (Comunión Anglicana). Pero lo que más me impresionó en ese primer contacto con la vida monástica fue el silencio que lo llenaba todo, aquietando las agitadas aguas de mi mente. Ese silencio fue el elemento que "catalizó" la llamada espiritual y puso a madurar mi fe.

Vivir el silencio amplía nuestra capacidad de atención contemplativa de forma casi inmediata. Defender el silencio en las sociedades industrializadas de hoy es casi una acción "contra-cultural". Parece como si no pudiésemos vivir sin el televisor encendido, el móvil (celular) pegado a la oreja o el MP3-Ipod y similares resonando todo el día a elevados decibelios.

El silencio, en su quietud, limpia y serena la mente, nos predispone para la oración y nos hace más "conscientes". Nos conecta perceptivamente con todo lo que nos rodea de una forma más real y plena. En el silencio late el Corazón de Dios. 
Busca un momento del día para vivir el silencio. Procura reducir el "ruido" en tu vida. Todos podemos convertirnos en "monjes urbanos" y aprender a vivir la inefable experiencia del silencio.
El teólogo N. Caballero ha escrito de forma acertada: "El problemas del hombre no religioso es esencialmente un problema de ruido”.

V. Frankl cree que la presencia latente de Dios en lo profundo de muchas personas ha quedado reprimida por el exceso de ruido en sus vidas. Hoy todo favorece más que nunca el riesgo de ese cristianismo sin "interioridad silenciosa" que Marcel Legaut ha llamado “la epidermis de la fe”. ( M. LEGAUT: "Convertirse en discípulo". Cuadernos de la Diáspora).

La ausencia de silencio ante Dios, la falta de escucha interior, el descuido de la atención silenciosa al Espíritu Santo, están llevando a la Iglesia a una “mediocridad espiritual” generalizada, como asegura el teólogo católico-romano K. Rahner. Y lo mismo ocurre con nuestros hermanos en la fe: No sabemos escucharles, solo estamos pendientes de nuestras voces, ni siquiera se presta la debida atención al mensaje mismo.

En las iglesias cristianas hay sin duda mucho tesón, trabajo pastoral, servicio, himnos... pero, con frecuencia, se trabaja con una falta alarmante de “atención a lo interior”, buscando resultados a corto plazo, como si no existiera el "misterio o la gracia".

La Reforma ha devuelto la importancia central y la praxis original a la celebración litúrgica, pero no es suficiente para “sentir y gustar de las cosas internamente”, como aconsejaba Ignacio de Loyola.
En las formas post-conciliares de la ICR también se ha intentado avanzar en ese sentido, pero cayendo, a mi juicio, en el mismo error.

"Se canta con los labios, pero el corazón está ausente; se oye la lectura bíblica pero no se escucha la voz de Dios; se responde puntualmente al que preside, pero no se levanta el corazón para la alabanza; se recibe la comunión, pero no se produce comunicación viva con el Señor" (José A. Pagola).

Deberíamos reflexionar todos, clero y laicos cristianos, lo que recomienda con sana y lúcida crítica Agustín de Hipona: "¿Por qué gustas tanto de hablar y tan poco de escuchar? El que enseña de verdad está dentro; en cambio, cuando tú tratas de enseñar, te sales de ti mismo y andas por fuera. Escucha primero Al que habla por dentro, y, desde dentro, habla después a los de afuera”. Y eso solo se consigue viviendo el silencio. En él se deja oír el Verbo.

Debemos buscar a lo largo del día nuestro espacio interior silencioso. Dejarnos envolver por él para que ÉL "afine" nuestra percepción para escucharle. Y oremos entonces, ungidos por el silencio y mansos de corazón.

Rvdo. Francisco Javier Alonso
Iglesia Episcopal del "Poderoso Salvador" (Vigo)
Iglesia Española Reformada Episcopal – IERE - Comunión Anglicana www.anglicanosgallegos.blogspot.com

domingo, 6 de enero de 2013

Entrevista a D. Carlos López Lozano, Obispo Diocesano de la IERE, en La Opinión de Zamora.


Carlos López Lozano fotografiado en Gijón.

«EL PROTESTANTISMO LLEGÓ DE LA MANO DE SOLDADOS INGLESES QUE SE CASARON AQUÍ TRAS LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA»

Carlos López Lozano es el máximo representante de la comunidad anglicana en España, una confesión que en Zamora cuenta con la unidad pastoral de Villaescusa y en el conjunto de la provincia unos cien fieles, principalmente asentados en la zona de Toro y La Guareña.
-¿Cuál es el origen de la presencia de la Iglesia Anglicana en Villaescusa?
-Tenemos familias repartidas por varios municipios pero en Villaescusa estamos presentes desde el siglo XIX. Después de la Guerra de la Independencia se quedaron en la zona de Zamora algunos soldados ingleses de Wellington que se casaron con personas de la zona de Toro y algunos pueblos de la comarca de La Guareña. Cuando llegó por primera vez la libertad religiosa a España, con motivo de la revuelta del General Prim en 1868, estos se asociaron un poquito. Mientras tanto, en el pueblo de Villaescusa algunas personas habían llegado a la conclusión, después de leer los evangelios hacia 1869-70, de que la iglesia necesitaba una reforma y después de haberse informado bien los reformistas de Villaescusa se pusieron en contacto con Salamanca, donde había una parroquia protestante.
-¿Nace entonces la primera comunidad?
-Sí, en 1871 en Villaescusa ya habían fundado una pequeña comunidad que fue creciendo. Y a partir de 1880 se abre una escuela, a única que había en el pueblo. También se construyó un templo propio a costa de los fieles del pueblo, casi tan grande como la iglesia parroquial. A partir de ese momento y hasta 1905 se produce un periodo de crecimiento, de tal forma que todo el pueblo se convierte al protestantismo. Tanto es así que el obispo de Zamora le dice al párroco que recogiera las cosas y se volviera para la capital.
-¿Cuánto duró esa etapa sin presencia de la iglesia romana?
-A finales del siglo XIX vuelve otra vez la iglesia romana a enviar sacerdotes y lograron la reconversión de algunas de las familias que retornaron al catolicismo romano. Lo que sucede es que hacia 1895 el cura católico romano de Villaescusa, Agustín Arenales, que había sido enviado por el Obispo, se convierte al protestantismo. Él mismo tomó esa decisión y llegó a ser un gran predicador dentro del protestantismo.
-Pero esos periodos de apogeo de la iglesia anglicana no han sido permanentes ¿no?
-La comunidad de Villaescusa existió más o menos con su escuela hasta la Guerra Civil. Hasta ese momento en la provincia había unidades anglicanas en Villaescusa, Fuentesaúco, Cañizal, La Bóveda y Guarrate, muchas de ellas con su ministro o párroco propio, por lo menos La Bóveda, Guarrate y Villaescusa. Pero cuando estalla la guerra muchos jóvenes de la parroquia son destinados a diferentes lugares y algunos mueren. Ese periodo y la posguerra se convierten en un momento de represión también para la comunidad reformista, de tal forma que queda reducida a unas veinte familias.
-La Guerra Civil influyó entonces en el desmantelamiento de la comunidad.
-Desde luego, porque la Guerra Civil y la posguerra hicieron que muchas familias emigraran a Cataluña, Madrid y otros lugares. Como consecuencia de ello, la comunidad quedó reducida y pasó a depender de la provincia de Salamanca. Desde 1939 a 1952 la parroquia permanece sin un párroco permanente, recibe visitas esporádicas de algún pastor o presbítero que viene de Salamanca o de otros sitios.
-Pero con el paso de los años volvería a recuperar fuerzas.
-Sí, hacia 1989 la comunidad de Villaescusa se reorganizó otra vez, vuelve a tener un párroco residente y durante los últimos tres años ha estado una mujer, pero se ha marchado a Madrid y ahora el pastor viene de Salamanca.
-¿Con cuántos fieles cuenta ahora la Iglesia Anglicana en la provincia?
-En Villaescusa la comunidad tiene su servicio religioso y bíblico. Son unas 40 personas más otras 60 distribuidas por distintos pueblos. En total un centenar de zamoranos en la provincia son anglicanos. Hay en Toro, en Zamora, Fuentesaúco, Guarrate y alguna familia en la zona fronteriza con Portugal.
-Volviendo a la Guerra Civil, varios pastores protestantes zamoranos sufrieron las consecuencias de la represión.
- Efectivamente, fueron fusilados tres pastores. Uno de Villaescusa que se llamaba Pedro de Vegas, amigo de Pío Baroja, murió fusilado en Córdoba. Atilano Coco, de Guarrate, que murió fusilado en Salamanca. Y Julio Caro, que fue párroco en Villaescusa un poquito antes de la guerra, fue fusilado en Bilbao.
-¿Que les diferencia fundamentalmente de la Iglesia Católica?
-La principal diferencia entre el anglicanismo y la iglesia romana es la autoridad. Para nosotros la autoridad son las Sagradas Escrituras, interpretadas a la luz de la tradición y del sentido común. Y en la iglesia greco-romana la autoridad es el obispo de Roma.
-También les distingue su tolerancia con la mujer a la hora de ocupar cargos y el matrimonio, aceptado entre los representantes de la iglesia.
-De esa diferencia de la autoridad surgen todas las demás. La iglesia romana no admite mujeres sacerdotes ni dejan que éstos se casen porque el obispo de Roma dice que no, que es la autoridad y es infalible. Nosotros, a la luz de la sagradas escrituras y de la tradición entendida con sentido común, no vemos que se oponga por ejemplo el criterio de las mujeres. Y si éstas en la época de Jesucristo no eran ministros ni apóstoles era porque la mujer no tenía entidad jurídica, por tanto no podía enseñar ni presidir sino que dependía del padre y del esposo. Pero en el siglo XX, puesto que la mujer tiene entidad jurídica como persona independiente de su esposo, por qué no va a poder enseñar o presidir la comunidad o representar a Cristo en el altar. Todo eso lo da el sentido común y las Sagradas Escrituras.
-¿Y con respecto al matrimonio de los ministros de la iglesia?
-Cómo vamos a prohibir si hasta el año 1000 en toda la cristiandad se casaban los sacerdotes. Eso simplemente es una forma de control porque, claro, un hombre célibe y sin familia se controla mucho mejor que una persona que tiene una familia y tiene que mirar por ella.
-Ha habido épocas de ciertas tiranteces con la comunidad católica, ¿cómo están ahora las relaciones?
-Actualmente son unas relaciones oficiales muy buenas, hemos firmado un documento conjunto entre la Conferencia Episcopal y la Iglesia Española Reformada Episcola sobre el bautismo y mantenemos un diálogo oficial muy positivo y muy bueno.
-¿Y a nivel local, con los representantes de Zamora?
-Pues depende un poco de las personas, las hay más abiertas al diálogo y a la colaboración; nosotros estamos dispuestos a colaborar con todo el mundo. Estoy pendiente de pedir una cita al obispo de Zamora, al que no conozco personalmente. Con el que tuve una relación más estrecha fue con don Atilano.
-Es un momento de compromiso social por la grave crisis económica, ¿cómo ejercen ustedes esa ayuda a las personas en aprietos?
-Todas nuestras parroquias deben tener un programa social de ayuda a los necesitados, incluida Villaescusa. Un programa que llamamos MAS (Misión Anglicana Solidaridad). En Madrid más de 26.000 personas han pasado por nuestras cinco parroquias para recibir atención y si en Villaescusa alguna familia lo necesita también lo recibe. Para nosotros la solidaridad es una opción siempre.
Madrid, 1962
Carlos López Lozano nació en el seno de una familia de tradición protestante. Licenciado en Teología, fue consagrado como obispo por el Arzobispo de Canterbury en 1995. Antes estuvo como párroco en Salamanca y durante cuatro años en Villaescusa. «Me siento muy identificado con Zamora» confiesa el máximo representante de la Iglesia Española Reformada Episcopal. De hecho son frecuentes las visitas pastorales a la comunidad zamorana, la próxima mañana por la tarde cuando presidirá una celebración en la parroquia de Villaescusa. Carlos López está casado y dedicado enteramente a sus labores pastorales que compatibiliza con su familia.
-¿Tienen algún proyecto especial para Zamora, a parte de ampliar su comunidad?
-Tenemos un proyecto para hacer un centro de jóvenes en la zona de Sayago donde disponemos de unas propiedades, una casa y un molino. La idea es hacia 2014 ó 2015; se trataría de una especie de campamento juvenil y tal vez un hogar de ancianos pero sería a cinco años vista.
-Sí porque esos proyectos requieren inversiones importantes; ¿reciben ustedes alguna ayuda?
-No recibimos nada del Estado ni de ninguna otra iglesia en el extranjero, todo lo que tenemos lo subvencionan los propios fieles con ofrendas voluntarias.
-Eso también les da más independencia.
-Pues sí, indudablemente. Aunque a veces es difícil mantener el trabajo sin ningún tipo de subvención. Pero estamos haciendo lo que hemos hecho siempre. Y le tengo que decir que aún en Inglaterra, la iglesia aunque es el Estado no recibe nada del Estado. Desde el siglo XIX, la iglesia anglicana separó su economía del Estado. Se sostiene con con las propiedades, la solidaridad y el apoyo de los fieles, porque es una iglesia en Inglaterra totalmente independiente. En todo el mundo la comunidad anglicana es independiente.
-Sufren como la Iglesia Católica una crisis e indiferencia de la sociedad con la institución.
-Al ser una iglesia minoritaria no tanto, la gente aprecia mucho el esfuerzo que hacemos. Pero esa indiferencia también puede ser positiva porque permite comenzar con una evangelización de base.

Fuente: La Opinión de Zamora / Irene Gómez
Edición: Gabinete de Comunicación-Iglesia Anglicana de España (IERE)

Hoja Diocesana nº 688

IGLESIA ESPAÑOLA REFORMADA EPISCOPAL
(Comunión Anglicana)
HOJA DIOCESANA Nº 688
Domingo 6 de Enero 2013
Epifanía o Manifestación de Cristo

Oficina Diocesana:
C/ Beneficencia 18
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Lecturas Bíblicas Dominicales
Profecía: Isaías 61:10; 62:3
Epístola: Efesios 3:1-12
Evangelio: Mateo 2:1-12
Profecía: Isaías 61, 10; 62,3.

En gran manera me gozaré en el Señor, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas. Porque como la tierra produce su renuevo, y como el huerto hace brotar su semilla, así el Señor hará brotar justicia y alabanza delante de todas las naciones. Por amor de Sion no callaré, y por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación se encienda como una antorcha. Entonces verán las gentes tu justicia, y todos los reyes tu gloria; y te será puesto un nombre nuevo, que la boca del Señor nombrará.  Y serás corona de gloria en la mano del Señor, y diadema de reino en la mano del Dios tuyo
Epístola: Efesios 3, 1-12.

Por esta causa yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús por vosotros los gentiles; si es que habéis oído de la administración de la gracia de Dios que me fue dada para con vosotros;  que por revelación me fue declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente,  leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo,  misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu:  que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio,   del cual yo fui hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado según la operación de su poder.  A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo,  y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas;  para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales,  conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor,  en quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él.
Evangelio: Mateo 2:1-12

Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: 
¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? 
Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. 
Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él.
Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. 
Ellos le dijeron: 
En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta: 
Y tú, Belén, de la tierra de Judá, No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; Porque de ti saldrá un guiador, Que apacentará a mi pueblo Israel. Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella; y enviándolos a Belén, dijo: 
Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore. 
Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; 
y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño. 
Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo. 
Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; 
y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: 
oro, incienso y mirra. 
Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.



sábado, 5 de enero de 2013

Una reflexión sobre las declaraciones del obispo ''romano'' de Segovia en relación con los desahucios en España



“El mal anida en el corazón del hombre”, dijo el predicador. Y ahí se detuvo. Luego se pudo saber que lo que la parroquia educadamente en silencio esperaba -no era la primera vez que tal cosa decía el párroco- era que algún día se atreviese a añadir que el mal anida en el corazón del hombre… malo.
Pero a lo más que llegará a corregirse el predicador será cuando, en un considerable gesto de modernidad, sustituya “hombre” por “ser humano”.
Puro maquillaje, pues el sujeto que recibe la acción del verbo en la inconclusa oración continúa huérfano de adjetivo: el mal anida en el corazón de… los individuos malos, la mala gente.
A todo esto, no hace falta ser un genio de la gramática, mucho menos de la homilética y no digamos de le teología antropológica para colegir que usureros, tramposos, corruptos, traficantes, mafiosos, etcétera, pues tan contentos por la ayuda eclesiástica.
Dar a entender que el desahuciado que acaba tirándose por la ventana cuando llega la policía a echarle a la calle es “mala gente” es probablemente el más mortal de los pecados imaginables.(1)
Por si alguien pudiera albergar alguna duda, más claro que el agua está que los “hombres de negro” de los siniestros templos del dinero al mandado de los emperadores de ”los mercados” sintonizan de pleno con los otros hombres de negro de los, pongamos, oscuros despachos eclesiásticos.
Ya solo nos faltaba que los hombres de negro de la religión inviten a sus colegas de negro de la usura bancaria a que nos den la homilía…
Señor, ten piedad de nosotros.
Publicado en el blog del autor en “Periodistas en Español” (www.periodistas-es.org) el 3 de enero de 2012

Autor/a: Manuel López


Manuel López es periodista, fotógrafo, profesor de Comunicación e Imagen y consultor de prensa. Editor adjunto de "Periodistas en Español" (www.periodistas-es.org). Bautista. Miembro de Cristianos Socialistas.
Publicado por Lupa Protestante.

(1) aquí está la referencia a las declaraciones del obispo romano de Segovia sobre este tema. Nota de Iglesia de la Trinidad de Cádiz.

jueves, 3 de enero de 2013

Ya va siendo hora




Ya va siendo hora de que los protestantes españoles comiencen a plantar cara a los gobiernos de la nación y a los diferentes estamentos del poder que hacen caso omiso del mandato constitucional que les obliga a “promover las condiciones para la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas”, tal y como determina el artículo 9 de la Constitución, que añade, además, que ha de ser una acción capaz de “remover los obstáculos que impiden o dificultan su plenitud”, con el propósito de “facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social”.
Ya va siendo hora, después de transcurridos 34 años desde la proclamación de la Constitución Española, que dio paso a un régimen político democrático en el que “ninguna confesión tendrá carácter estatal” y se exige que “los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española” (Art. 16. 3 de la Carta Magna), de que se acaben los privilegios para la Iglesia mayoritaria que, aparentemente, no ha dejado de ser la confesión del Estado, a juzgar por los privilegios que le son concedidos, y se exija a todos y a cada uno de los representantes de la Administración, desde el Jefe del Estado hasta el último de los alcaldes rurales, pasando por el presidente del Gobierno, los ministros y los presidentes de las Comunidades Autónomas, así como de las diferentes instituciones del Estado, un trato indiscriminado y respetuoso con las minorías religiosas y que se ajusten, de una vez por todas, a la legislación vigente; y que esta exigencia se haga, si necesario fuere, tanto a nivel español como europeo.
Ya va siendo hora de que cualquier alcalde o ministro de turno deje de  arrogarse el derecho a ignorar a las comunidades protestantes con dos siglos de historia continuada en este país, y se permitan cerrar sus locales de culto, ignorar a sus pastores y dirigentes como si de apátridas se tratara, despreciar a sus seguidores, no responder a sus escritos, manipular las leyes y situar a las minorías religiosas en un plano de opacidad social, incumpliendo de manera  flagrante los más elementales principios democráticos y de respeto a la dignidad humana.
Ya va siendo hora de superar el hecho bochornoso de que después del tiempo transcurrido en democracia, el Jefe del Estado haya tenido tiempo para recibir a todo tipo de colectivos sociales y, por supuesto, en infinidad de ocasiones, a los dignatarios de la Iglesia católica y, por el contrario, haya olvidado el discurso de su coronación en el que prometió que iba a ser el rey de todos los españoles, cosa que no se ha producido en lo que al millón y medio de protestantes se refiere, en su condición de tales, para quienes no solamente no ha tenido la deferencia de conceder unos minutos de su tiempo, sino que ni siquiera les ha dedicado una sola palabra en alguna de sus intervenciones públicas.
Ya va siendo hora de que cese de una vez por todas la indolente actitud del presidente del Gobierno, cualquiera sea, del PSOE o del PP (anteriormente de UCD), que no se han dignado recibir a los representantes de las iglesias protestantes del Estado español, españoles de nacimiento unos, y otros de adopción que, reiteradamente, han solicitado audiencia para hacerles partícipes de sus cuitas y, en cualquier caso, hacerse visibles ante la más alta magistratura del gobierno.
Ya va siendo hora de que cese la arrogancia del ministro de Justicia de turno (no en todos los gobiernos, junto es reconocerlo), y deje de atrincherarse en sus reductos, volviendo la espalda a la necesaria, urgente y justa atención que se merecen las minorías religiosas que demandan su audiencia inútilmente a fin de canalizar adecuadamente las justas demandas de las diferentes confesiones religiosas.
Ya va siendo hora  de que dejemos de hacerle el caldo gordo a los actores secundarios que el Gobierno y las diferentes instancias de la Administración colocan como intermediarios entre los más altos estamentos del Estado y las comunidades religiosas, para entretener con promesas baldías y dilaciones inadmisibles las justas reivindicaciones de las confesiones religiosas con notorio arraigo en el país que reclaman, simplemente, que les sea aplicado el trato  previsto en la Carta Magna.
Ya va siendo hora de que dejemos de  conformarnos con el magro plato de lentejas que administra la Fundación Pluralismo y Convivencia, con el que se pretende silenciar el malestar de las minorías religiosas, mientras se dilata en el tiempo la aplicación del 0’7% del IRPF a las minorías religiosas, en rango de igualdad, en justa equivalencia con lo que se viene haciendo con la Iglesia católica que, no lo olvidemos, en el actual régimen democrático no es sujeto de mayor derecho que el resto de confesiones. Una gestión, la de la Fundación, sujeta a ideologías marcadas directa o indirectamente por el lobby católico, capaz de instaurar los criterios de la otrora censura franquista, cuando la edición de algún producto subvencionable (más concretamente libros de orientación protestante), roza las lindes de la crítica o el cuestionamiento a conductas vinculadas a la Iglesia neo-oficial del Estado.
Ya va siendo hora de que los protestantes españoles exijan enérgicamente del Estado un trato conforme a las normas constitucionales y dejen de vivir bajo el síndrome de la dictadura, enterrada felizmente hace cerca de cuatro décadas; que hagan valer sus derechos no solamente en los pasillos y antesalas de los despachos oficiales; que recurran a las instancias jurídicas si fuere preciso y, en el supuesto nada extraño de que el lobby católico continúe cerrando los cauces judiciales españoles, den el salto a Estrasburgo, como ocurrió con el caso del pastor Manzanas, en el que el Tribunal de los Derechos Humanos dictó sentencia en contra del Estado Español, como no podía ser de otra forma.
Ya va siendo hora de que los protestantes españoles y, al frente de ellos, sus órganos representativos: FEREDE, Consejos Evangélicos, Alianza Evangélica y cualquier otro órgano de gestión y/o representación, sin dejar de orar a tiempo y a destiempo, incluso, no faltaría más, por nuestro gobernantes, le pierdan el miedo a la mitra y dejen oír su voz de forma enérgica, donde sea necesario, para exigir con contundencia que desde la más encumbrada magistratura del Estado hasta la más cercana autoridad municipal, dejen a un lado las dilaciones, menosprecios, arbitrariedades, vejaciones institucionales y cualquier otro tipo de discriminación y no solamente legislen sino que apliquen lo legislado desde un plano de igualdad jurídica y respeto al marco constitucional.
1 de enero de 2013.

Autor/a: Máximo García Ruiz


Máximo García Ruiz es licenciado en teología, licenciado en sociologia y doctor en teología. Profesor de sociología y religiones comparadas en el seminario UEBE y profesor invitado en otras instituciones académicas. Por muchos años fue Presidente del Consejo Evangélico de Madrid y es miembro de la Asociación de teólogos Juan XXIII.